Gobernador Crisóstomo califica como “inaceptable” recorte de más de $2 mil millones al Hospital de Chillán
El gobernador de Ñuble, Óscar Crisóstomo, cuestionó el recorte de $2.099 millones al Hospital de Chillán, contemplado en el decreto 333 ingresado a Contraloría. La autoridad calificó la medida como “inaceptable” y advirtió que pone en riesgo la atención de miles de usuarios de la salud pública regional.
El gobernador de Ñuble, Óscar Crisóstomo, cuestionó duramente el recorte presupuestario informado para el Hospital de Chillán, luego de que el recinto apareciera entre los hospitales públicos con mayores reducciones de recursos contempladas en el decreto 333, ingresado el pasado 24 de abril a la Contraloría General de la República.
Según los antecedentes, el ajuste al Ministerio de Salud alcanza los $413.193 millones. En el caso del Hospital de Chillán, la rebaja llega a $2.099 millones, cifra que lo ubica en el séptimo lugar a nivel nacional entre los recintos más afectados y en el quinto puesto si se consideran solo hospitales fuera de la Región Metropolitana.
Frente a este escenario, Crisóstomo afirmó a La Discusión que la medida “es inaceptable y golpea directamente a los habitantes de Ñuble”.
“Reducir recursos al Hospital Regional pone en riesgo la atención de miles de personas que necesitan una salud oportuna y de calidad”, sostuvo la autoridad regional, apuntando a que el sistema local ya enfrenta dificultades relevantes en materia sanitaria.
El gobernador también advirtió que la decisión profundiza los problemas de la red asistencial y evidencia, a su juicio, una falta de comprensión de la realidad regional.
“Esta decisión agrava aún más el problema y vuelve a demostrar una total desconexión con la realidad de los territorios, así como un desconocimiento cuyo costo no deben pagar las más de 400 mil personas usuarias de la salud pública en nuestra región”, enfatizó Crisóstomo.
La autoridad regional fue especialmente crítica respecto al momento en que se aplica el ajuste, considerando la próxima entrada en operación del nuevo hospital y las exigencias que eso implica para el sistema de salud de Ñuble.
“El gobierno no solo está mal enfocado, sino que además está tomando decisiones irresponsables”, señaló, agregando que el recorte llega justo cuando el nuevo recinto requiere “más capacidad, más coordinación y más recursos”.
Crisóstomo cerró sus cuestionamientos señalando que la reducción presupuestaria contradice cualquier discurso de fortalecimiento de la salud pública.
“No se puede hablar de fortalecer la salud pública mientras se debilita el principal recinto asistencial de Ñuble. Este tipo de decisiones termina perjudicando a las personas y pone en riesgo una etapa clave para la red de salud regional”, afirmó.