Inauguran primer invernadero de papayos para fortalecer la fruticultura costera en Ñuble
Cobquecura inauguró el primer invernadero demostrativo de papayos en Ñuble, proyecto impulsado por INIA Quilamapu y el Gobierno Regional para fortalecer la producción agrícola frente al cambio climático mediante tecnología, capacitación y apoyo técnico a productores locales.
Con la entrega de un invernadero tecnificado en Cobquecura, comenzó la implementación de unidades demostrativas del proyecto “Fruticultura Sostenible y Resiliente al Cambio Climático”, ejecutado por INIA Quilamapu y financiado por el Gobierno Regional de Ñuble.
La primera beneficiaria fue la agricultora Macarena Orellana, quien recibió una estructura de 300 metros cuadrados, equipada con riego por goteo y panel fotovoltaico, destinada a la producción de cerca de 200 plantas de papayo.
La iniciativa contempla la instalación de invernaderos en las 21 comunas de la región, como parte de un programa orientado a fortalecer la fruticultura regional mediante tecnologías adaptadas a escenarios de cambio climático.
Durante la actividad, el Jefe de División de Fomento e Industria del Gobierno Regional, Raúl Sunico, destacó el impacto que busca generar la iniciativa en las familias rurales y señaló que “la confianza de los agricultores en este trabajo conjunto. Nuestro interés es que este proyecto impacte directamente en la calidad de vida de las familias, pues este cultivo emblemático no sólo representa un ingreso fundamental para el hogar, sino que resguarda la identidad de esa zona y potencia el turismo rural, asegurando el sustento de quienes dan vida a nuestro campo”.
El objetivo de estas unidades es transformarse en espacios de capacitación y transferencia tecnológica para productores locales. En ese contexto, el investigador de INIA Quilamapu y encargado del Proyecto Frutales, Jorge Retamal, explicó que “se desarrollarán investigaciones para validar prácticas sostenibles que permitan a los productores locales enfrentar, de mejor manera, los desafíos climáticos en la zona”.
Por su parte, el director regional de INIA Quilamapu, Rodrigo Avilés, señaló que “nuestro trabajo va más allá de transferir conocimientos en días de campo o capacitaciones. En Cobquecura estamos estableciendo invernaderos con plantas de papayo que fueron propagadas en INIA, lo que significa un valioso desafío técnico. Buscamos que los productores locales adopten estas tecnologías, aseguren una fruta de alta calidad y cuenten con el respaldo necesario para sostener su producción ante las complejidades climáticas".
Protección frente a las heladas
La agricultora beneficiada, Macarena Orellana, valoró la nueva infraestructura y el acompañamiento técnico recibido durante el proceso. “Ver este invernadero levantado en mi propia casa representa un compromiso cumplido; pasamos de perder las plantas por las heladas, a tenerlas protegidas bajo este techo, lo que nos devuelve la esperanza y nos permite asegurar una producción de mayor calidad ", expresó.
El proyecto considera además un plan de asistencia técnica integral, seguimiento en terreno y entrega de insumos para la mantención de los cultivos durante su ejecución hasta 2027.
La iniciativa busca beneficiar a cerca de mil productores de Ñuble mediante la validación hídrica y tecnológica de especies resilientes como calafate, macadamia y pistacho, además del fortalecimiento de cultivos tradicionales e identitarios de la región como el castaño y el papayo.